domingo, 17 de junio de 2012

¡AY! SI PUDIERA DECIRLE



¡AY! SI PUDIERA DECIRLE



¡Ay! Si pudiera decirle que dentro de mi alma buena
tengo un amor encendido que va quemando mis venas,
que es un amor tan inmenso que me hace vivir por ella
y que me alumbra por dentro como al cielo las estrellas.
Que tiene un caudal de aromas a trigo de espigas nuevas
y muchas dulces fragancias de tardes de primaveras,
y que este amor es mi vida, mi dolor y mi condena,
pero es dulce cual las mieles de deliciosas colmenas
porque este amor es la dicha que ha de romper las cadenas
de las nefastas distancias que me separan de ella,
para poder pronto, pronto, hallar de amores su huella
y brindarle por completo, este amor de mi alma buena.
¡Si yo pudiera decírselo! se acabarían mis penas.
Tal vez, si lee estos versos, quizá de mí se conduela
y no deje que este amor, por ella, tanto me duela
y me diga una palabra, una palabra siquiera,
una palabra de amores, antes de que yo me muera.

Adamis Barrios
Todos los derechos reservados.



viernes, 15 de junio de 2012

¡MIO! tu recuerdo


¡MÍO! tu recuerdo.
(In memoriam)



Del otro lado de este mundo,
desde esa otra dimensión de tu recuerdo,
trato de llenar mi alma con tu voz y te nombro,
sin que me escuches.

Me pregunto, ¿cómo te llegará el rezo?
¿Qué ignota sinfonía  reproducirá su arpegio?
¿Voltearán tus sentidos ante el timbre de mi
ahogado grito?

Y no estás,
ni me escuchas...
Y te llamo hasta allí, donde te encuentres...
¡Es tan difícil cruzar el límite... de tu ausencia!

Que me lleno de tí,
aquí, en el no olvido.
Y sigo al latido de mi mente,
con el eco adormecido  de tu ayer,
 que fuera mío.
¡Mío!
una y otra vez
¡Mío!



Filomena Marturano
Derechos reservados@Copyright
(08-06-2012)





sábado, 2 de junio de 2012

Como en alas del viento...




Como en alas del viento...



Aún cuando se escape la esperanza,
la fe no morirá con ella ...
... porque siempre te amaré.
En silencio, pero con el alma cada día
sumida en el dolor... siempre te amaré.

Aunque la muerte me sorprenda
en el camino... mi amor por ti
no morirá, porque suspendido en
el recuerdo te dirá... que te amé
cada instante y con cada soplo de
vida, mientras mi corazón latía.

Y si la oportunidad con Cristo es vida
más allá de la muerte oraré por ti
porque después de la muerte...
... siempre te amaré.



FRANKLIN